Causas del TDAH

Causas del TDAH

¿Cuales son las causas del TDAH?

Los investigadores actuales consideran las causas del TDAH como una alteración del neurodesarrollo. Es necesario para su diagnóstico que sus síntomas se manifiesten antes de los 14 años, según el último manual diagnóstico americano DSM-V. Sus síntomas fundamentales serían tres: Inatención, Hiperactividad e Impulsividad.

Durante los últimos años se ha popularizado todo lo que se refiere al Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), estimando que hasta un 6% de los niños menores de 14 años lo presentan. Tiene una prevalencia en la edad adulta de hasta en un 4%, pues este suele mejorar con el tiempo. No obstante, muchos casos persisten en la edad adulta, adoptando variables formas que repercuten en la vida de los que lo presentan.

Síntomas y signos del TDAH

Inatención:

Tiene que ver con las dificultades del niñ@ a la hora de prestar atención a aquellas cosas que son relevantes. Por ejemplo cuando sus padres les piden que vayan a comer o que recojan la habitación, y ellos no les escuchan, pues se encuentran abstraídos en otras cosas que les distraen.

Estos síntomas son más fácilmente identificables por los profesores. Ellos pasan muchas horas con los niños y realizan actividades escolares que requieren de atención y concentración.

En general, los niños con TDAH se distraen con el pasar de una mosca, o se olvidan de anotarse en la agenda los deberes. Estos hechos repercuten en su aprendizaje.

Hiperactividad:

Es la tendencia a un nivel de movimiento superior a lo esperable en los niños de su edad. Como ejemplo, sería la dificultad para permanecer sentado más de unos minutos en una silla sin moverse, juguetear con un lápiz, hacer ruidos, levantarse…

Desde la escuela desde donde más podrán ver las dificultades del menor con tendencia a no parar quieto. A pesar de que l@s profesor@s le avisen y le castiguen por ello, pues escapa a su control.

Los padres observan que les cuesta estar sentados en las comidas, ir a un restaurante o evento que requiera estar quietos durante un tiempo.

Es típico que empiezen una actividad y sin acabarla ya estén iniciando otra, con tendencia al desorden allá por donde pasan.

Impulsividad:

Está área suele pasar más desapercibida por los adultos, si bien es importante poderla detectar en etapas iniciales. Será uno de los aspectos que tendrá más relevancia en la edad adulta.

La impulsividad en los niños se identifica con acciones rápidas y poco meditadas que llevan a cabo tanto en casa como en la escuela. Un ejemplo sería responder sin haber escuchado la pregunta, no haber reflexionado la respuesta, no respetar el turno de palabra… También la brusquedad en las relaciones sociales, con el riesgo de sufrir peleas y aislamiento social.

Es importante porque puede mermar la autoestima del menor, y en la edad adulta puede llegar a ser grave… Por lo que es importante su abordaje en edades tempranas.

Causas del TDAH

El origen del TDAH sigue siendo un misterio, si bien durante los últimos años se ha avanzado mucho en la investigación de su etilogía. Se han podido empezar a descubrir las causas en sus diferentes etapas del neurodesarrollo.

Podemos dividir las causas del TDAH a nivel cronológico en:

Genéticas:

Son muchas las evidencias de que el TDAH es un trastorno hereditario. Cuando se evalúan pacientes con dicho trastorno, no es raro encontrar que unos o ambos de los progenitores presentaban dichas conductas en su infancia.

Normalmente los padres se sorprenden al escuchar que lo que les ocurre a sus hijos tiene un nombre diagnóstico y acaban relatando que también ellos en su infancia tuvieron problemas con los compañeros, que se les castigaba a menudo por su conducta en clase y que sus padres les recuerdan lo movidos y rebeldes que les resultaron en sus primeros años de infancia y adolescencia. El diagnóstico pues, lejos de querer estigmatizar y etiquetar, bien relatado y usando la información adecuada, sirve para dar explicación a sus problemas y, sobretodo, como hacerles frente.

Prenatales:

Durante el embarazo son muchos los factores que pueden influenciar es el desarrollo de los problemas atencionales y de hiperactividad. Es importante indagar en como fue el estado de salud física y psicológica de la madre y del padre durante el mismo, si la madre tuvo alguna enfermedad intercurrente y si tuvo que tomar medicaciones. De vital importancia están los posibles consumos de drogas, alcohol y tabaco durante el embarazo, pues se ha visto asociado el consumo de dichas sustancias con la aparición de TDAH en el recién nacido.

Perinatales:

Muchos niños que sufren TDAH han sido prematuros. Es importante dicha asociación, puesto que el retraso madurativo que afecta a los niños que nacen antes de tiempo también afecta al neurodesarrollo, y por ello son más vulnerables a sufrir dicho trastorno. También el hecho de haber presentado un parto complicado, con uso de fórceps o ventosas, puede ser un factor de riesgo añadido para presentar problemas atencionales.

Vínculo afectivo en etapas iniciales:

Las primeras relaciones sociales del recién nacido van a ser fundamentalmente con los padres. El vínculo que estos establezcan con su hijo va a determinar su futura estructura psicológica, pudiendo ser un factor protector o bien un factor de riesgo en función de cómo sea el vínculo madre-hijo (entendiendo “madre” como figura de cuidados referente para el bebé). Cabría un análisis muy extenso sobre los trastornos que tienen a ver con el vínculo entre madre e hijo que no es objetivo de dicho post, aunque recomendamos lecturas al respecto y sobretodo una buena preparación para los futuros padres primerizos.

Neuroestructural:

En los últimos años se han descubierto avances importantes en la comprensión del TDAH. A través de técnicas de imagen funcional, se han podido observar como determinadas alteraciones se relacionan con los síntomas más importantes que hemos descrito antes. Así pues, podríamos decir que el TDAH se relaciona con una disminución en algunas de las áreas que relacionan el córtex prefrontal (encargado de controlar las principales funciones del pensamiento) con el sistema límbico (estructura relacionada con el control emocional). A estas vías las llamamos vías Cortico-Estriado-Tálamo-Corticales.

  • Inatención

La ATENCIÓN se encuentra modulada por la zona del córtex prefrontal dorsolateral y puede dar lugar a dificultad para mantener la concentración cuando se está haciendo una tarea concreta, dificultando la organización y la capacidad para ejercer un esfuerzo mental.

  • Hiperactividad

La actividad motora excesiva o hiperactividad, así como los retrasos psicomotores al otro extremo, se han visto relacionados con el área prefrontal motora. Así, en niños que presentan hiperactividad dichas áreas se verán alteradas, dando lugar a dificultada para permanecer quietos, levantarse del asiento, correr, trepar y dificultades para jugar tranquilamente.

  • Impulsividad

La impulsividad se ha visto relacionada con la parte Orbito-frontal del córtex prefrontal, y se ve alterada en el TDAH, dando lugar al habla excesiva, expresión de ideas sin pensarlas, no esperar el turno de palabra, interrumpir, dificultades para la gestión de la frustración… 

Neurobiológicas:

A nivel químico, las causas del TDAH se entiende como una dificultad para conseguir los niveles de neurotransmisores óptimos para un correcto funcionamiento de las áreas descritas en el punto anterior. Dichos neurotransmisores serían básicamente dos, la Norepinefrina o Noradrenalina (NE) y la Dopamina (DA). Se cree que en las personas que padecen TDAH existe una baja concentración de NE y DA en las neuronas del córtex prefrontal, concretamente en las neuronas piramidales.

La NE se encarga de trasmitir la señal de una neurona a otra para que el mensaje llegue a las áreas del cerebro que van recibir la información y van a emitir una respuesta adecuada. En su ausencia, esta señal no llega con la intensidad suficiente como para poder llevar a cabo dicha respuesta.

La DA, por su parte, se encargaría de “disminuir el ruido”, esto es, dejar que las señales que envía la NE no se vean alteradas por otros mensajes que llegan también a las neuronas pero de menor importancia, permitiendo así mantener la atención en un única tarea (CONCENTRARSE). Conentraciones excesivamente bajas o bien excesivamente altas de DA darán lugar a un exceso de ruido que dificultará la atención.

Así pues, encontrar el equilibrio entre la NE y DA adecuadas para conseguir un funcionamiento óptimo es el objetivo en el tratamiento del TDAH. Niveles demasiado bajos o bien demasiado altos serían contraproducentes, teniendo una relación en forma de U invertida.

CONCLUSIONES

A modo de resumen, en este artículo has visto cómo se define y cuáles son las causas del TDAH. Sus síntomas principales, así como también cuáles son sus consecuencias.

El diagnóstico de dicho trastorno a menudo es difícil, y requiere de un estudio detallado por parte de profesionales clínicos expertos (psiquiatras, psicólogos, neuropediatras…).

Si piensas que tú o un familiar sufre estos síntomas es importante que lo consultes con especialistas cualificados y te dejes asesorar.

A día de hoy la información sobre el TDAH es mucha y muy dispar, dando lugar a confusión.

Para cualquier duda, consulta a través de info@jordiriscopsiquiatria.com o escríbenos directamente aquí.

Add Your Comment